lunes, 4 de junio de 2018

LOS TEXTOS EXPLICATIVOS- EXPOSITIVOS

¿Qué son los textos eplicativos-expositivos?

Los textos expositivos son aquellos que expresan ideas, conceptos o hechos de forma absolutamente objetiva. Es decir, en este tipo de textos no quedan reflejados las opiniones, sentimientos, pensamientos o ideas del autor.
Los textos expositivos se utilizan para divulgar un concepto o idea que sea de interés general o bien para comunicar algo referido al ámbito científico, académico, jurídicos, físico, químico, etc. Es el más utilizado en el ámbito escolar o académico y mayoritariamente se escribe en tercera persona.
En estos textos no es posible deducir la opinión del autor puesto que en estos lo importante es la presentación de los hechos como objetivos, basándose en datos que se puedan corroborar. Se utilizan varias fuentes, generalmente reconocidas.



Características de los textos explicativos-expositivos

Objetivo
El objetivo principal de los textos expositivos es que el lector comprenda de forma objetiva el tema abordado en el mismo; ya sea una teoría, una hipótesis, un tema de interés general, etc.
No es relevante la opinión del redactor o escritor. Por tanto sólo interesa la exposición de los temas que allí se abordan.

Tipos de texto expositivo
El texto expositivo puede ser de dos tipos:
Divulgativo. Este tipo de textos está dirigido a un amplio sector puesto que el tema es de interés general. Aquí no es necesario que el lector posea algún tipo de conocimiento previo sobre el tema. Algunos ejemplos de estos son: apuntes, textos escolares, folletos, enciclopedias, conferencias, etc.
Especializado. En este caso los textos explicativos precisan de cierta información previa por parte del lector dado que el tema, generalmente, es complejo. Ejemplos de estos pueden ser: monografías, leyes, tesis doctorales, etc.

Estructura
Se puede dividir el texto en tres partes:
Introducción. La introducción relata brevemente sobre los temas que se abordarán en el paso siguiente. Es una especie de resumen pero no cuenta con la explicación de conceptos, sólo puede mencionarlos, si el tema lo permite.
Desarrollo. En el desarrollo se utilizan todo tipo de recursos para la explicación detallada del tema a tratar. Se puede subdividir en capítulos o subtemas para su clarificación visual y comprensión del texto.
Conclusión o síntesis. En esta síntesis o conclusión se exponen los resultados de los datos arriba expuestos. También se puede realizar una síntesis con la explicación de conceptos de forma escueta y lo más sintética que se pueda.

Utilización de léxico denotativo
Este tipo de textos no se escribe con la idea de aludir a un tipo de significado oculto que el lector debe elaborar o descubrir por su cuenta. Por el contrario el texto expresa lo que el autor desea comunicar de forma denotativa, es decir, literal sin recurrir a interpretaciones o mensajes connotativos.

Claridad y precisión
Los textos suelen ser claros y precisos. No admiten anécdotas o alusiones personales del autor. Ni siquiera admite el punto de vista. El texto suele contener mucha información y, si cuenta con ejemplos, son meramente para clarificar la temática abordada.


Utilización del presente intemporal y del modo indicativo
Dado que se trata de textos impersonales, es preciso que, la utilización del modo y del tiempo verbal refleje también la distancia entre el escritor y el lector. Esto se logra con la utilización del presente impersonal y del modo indicativo; por ejemplo, “dos más dos es igual a cuatro”.

Uso de conectores
Dado que este tipo de temáticas abordada es de difícil comprensión, el texto expositivo utiliza gran cantidad de conectores explicativos. Estos son: “es decir”, “por ejemplo”, “esto es”, “o sea”, “a saber”, etc. Estos le permiten al autor del texto ordenar la escritura.



RECURSOS EXPLICATIVOS

Los recursos explicativos se utilizan en el desarrollo de la explicación para facilitar al receptor la comprensión del tema. Algunos de los más frecuentes son:

Caracterización:
Se enumeran rasgos que el término comparte con otros miembros de su clase general.
Ej.: Entre las características que hacen que una sociedad esté más expuesta a los fenómenos naturales se encuentran: la ubicación de las viviendas, la pobreza, los bajos niveles de educación e información sobre el riesgo que enfrentan y la desigualdad social 
Reformulación:
Se da información que ya ha sido mencionada, pero de un modo diferente, para volverla más accesible al receptor. Se introduce en el texto mediante los conectores: o sea, es decir, en otras palabras, etc.
Ej.: En todos los casos, la más afectada es la población considerada vulnerable, o sea, aquella más expuesta a la acción de algún fenómeno natural.
Ejemplificación:
Se ilustra un concepto general o abstracto con un caso particular o concreto. Suele estar encabezada por los conectores: por ejemplo, como, así, a saber, el caso de. Los ejemplos también suelen introducirse a continuación de dos puntos o entre paréntesis.
Ej.: En algunos casos, los problemas se originan por las acciones de la sociedad. Un ejemplo es el manejo inadecuado de los recursos naturales, como el caso de la sobreexplotación de los bosques y las selvas.
  Definición:
Consiste en dar el significado. Suele estructurarse así: X es Y.
Ejemplo
X: Término a definir
Una estrella
Verbo
es
Y: Clase general
un astro
Especificación
incandescente que irradia luz y calor.
Por oposición a
Un planeta también es un astro pero no da luz ni calor

También podemos decir:
-Se llama/denomina _X_  a __Y__ Ejemplo: se denomina sol a la estrella alrededor de la cual gira nuestro planeta.
-Utilizando paréntesis: El _X_  (__Y__) Ejemplo: el sol (estrella de tamaño mediano)…
             Los paréntesis suelen usarse cuando hay que explicar una palabra o concepto en medio de otra explicación mayor.
             Otra forma de definir es utilizando la descripción, ya que da las características de lo que se quiere definir. Ejemplo: La naranja es una fruta, cítrica, de color naranja y cáscara rugosa. Se divide en gajos y tiene semillas en su interior.

Comparación:
Relaciona dos objetos por sus semejanzas. Se utiliza para lograr la comprensión del significado de un objeto desconocido a través de otro objeto conocido. Ejemplo: un tridente es como un tenedor, pero más grande.

Descripción:`
 Presenta los rasgos característicos del objeto, situación, lugar, etc. Responde principalmente, a la pregunta ¿cómo es?

 Citas de autoridad:
 Invoca explicaciones u opiniones de expertos en el tema para dar mayor credibilidad a la explicación o para ampliar la información dada. Se reproducen directa o indirectamente las palabras del experto, entre comillas y encabezado por el nombre del autor citado. Ejemplos: Como dice el doctor M: “Las normas de seguridad se han ido incrementando en los últimos años.” O, “el doctor M dice que las normas de seguridad…”

Imágenes:
Completan la información textual (dibujos, fotografías, cuadros, etc.) Se acompañan con pequeños textos explicativos, llamados epígrafes. Hoy se emplean mucho las infografías.

Títulos, subtítulos, párrafos:
El texto debe encabezarse con un título que explique claramente el tema que se va a tratar. Para organizar la información, podemos subdividirla en párrafos e incluir subtítulos.

Conectores:
 Son los términos que usamos para armar el texto explicativo, para conectar sus partes, para encabezar cada recurso.
            de causaporque, a causa de, ya que.
            de consecuenciaentonces, en consecuencia, por eso, por lo tanto.
            de resumenen suma, resumiendo, en definitiva.
            de adicióntambién, y, además.
            de oposiciónpero, sin embargo, aunque, si bien, no obstante.
            de ejemplificaciónpor ejemplo, es el caso de, algunos de ellos son.
            de comparacióna modo de, es como.
            de reformulacióndicho de otro modo, es decir, o sea.

ACTIVIDADES

EJERCICIO 1: La danza de las abejas


El contenido del texto de esta actividad procede de un folleto sobre las abejas. Consulta la información para contestar las preguntas que se formulan a continuación.


Recolección del néctar
Las abejas fabrican miel para sobrevivir. Es su única fuente de alimentación. Si hay 60.000 abejas en una colmena, alrededor de una tercera parte está dedicada a la recolección del néctar que las abejas elaboradoras convertirán después en miel. Una pequeña parte de las abejas trabajan como exploradoras o buscadoras. Encuentran una fuente de néctar y luego vuelven a la colmena para comunicárselo a las otras abejas.
Las exploradoras comunican dónde está la fuente de néctar ejecutando una danza que transmite información sobre la dirección y la distancia que las abejas tendrán que recorrer. Durante esta danza la abeja sacude el abdomen de un lado a otro mientras describe círculos en forma de 8. La danza sigue el dibujo mostrado en el siguiente gráfico.

 Imagen: Wikipedia. Licencia CC BY-SA 3.0. 

El gráfico muestra a una abeja bailando dentro de la colmena en la cara vertical del panal. La posición del sol la marca el eje vertical. El ángulo alfa determina el ángulo entre la posición del sol y la dirección de la fuente de alimento. Así, por ejemplo, si el eje central del 8 apunta directamente hacia arriba, las abejas encontrarán el alimento si vuelan directamente hacia el sol. Si el eje apunta a la derecha, el alimento se encuentra al este del sol.
La cantidad de tiempo durante el cual la abeja sacude el abdomen indica la distancia del alimento desde la colmena. Si el alimento está bastante cerca la abeja sacude el abdomen durante poco tiempo. Si está muy lejos, sacude el abdomen durante mucho tiempo.
Producción de la miel
Cuando las abejas llegan a la colmena con el néctar, lo pasan a las abejas elaboradoras, quienes manipulan el néctar con sus mandíbulas, exponiéndolo al aire caliente y seco de la colmena. Recién recolectado, el néctar contiene azúcares y minerales mezclados con alrededor de un 80% de agua. Pasados de diez a veinte minutos, cuando gran parte del agua sobrante se ha evaporado, las abejas elaboradoras introducen el néctar dentro de una celda en el panal, donde la evaporación continúa. Tres días más tarde, la miel que está en las celdas contiene alrededor de un 20% de agua. En este momento, las abejas cubren las celdas con tapas que fabrican con cera.
En cada estación del año, y cada día, las abejas de una colmena suelen recolectar néctar del mismo tipo de flor y de la misma zona. Algunas de las principales fuentes de néctar son los frutales, el trébol y los árboles en flor.

1 .  ¿Cuál es el propósito de la danza de la abeja?
a) Celebrar que la producción de la miel ha sido un éxito.
b) Indicar el tipo de planta que han encontrado las exploradoras.
c) Celebrar el nacimiento de una nueva reina.
d) Indicar dónde han encontrado las exploradoras el alimento.
2. Indica tres de las principales fuentes de la base de la miel.
3.  ¿Cuál es la principal diferencia entre el néctar y la miel?
a) La proporción de agua en la sustancia.
b) La relación entre el azúcar y los minerales de la sustancia.
c) El tipo de planta de la que se recolecta la sustancia.
d) El tipo de abeja que procesa la sustancia.
4 .  En la danza, ¿qué hace la abeja para mostrar la distancia existente entre el alimento y la colmena?

(Fuente adaptada de: OCDE / INEE,  Estímulos PISA liberados como recursos didácticos de comprensión lectora. Aplicación como recurso didáctico en la ESO, Madrid, 2013).


EJERCICIO 2: Las zapatillas de deporte

Lee el siguiente texto y contesta las preguntas que te  planteamos:




Las zapatillas de deporte
Durante 14 años el Centro de medicina deportiva de Lyon (Francia) ha estado estudiando las lesiones de los jóvenes deportistas y de los deportistas profesionales. El estudio ha establecido que la mejor medida a tomar es la prevención... y unas buenas zapatillas deportivas.
Golpes, caídas, desgastes y desgarros
El 18 por ciento de los deportistas de entre 8 y 12 años ya tiene lesiones de talón. El cartílago del tobillo de los futbolistas no responde bien a los golpes y el 25 por ciento de los profesionales han descubierto ellos mismos que es un punto especialmente débil. También el cartílago de la delicada articulación de la rodilla puede resultar dañado de forma irreparable y si no se toman las precauciones adecuadas desde la infancia (10-12 años), esto puede causar una artritis ósea prematura. Tampoco la cadera escapa a estos daños y en especial cuando está cansado, el jugador corre el riesgo de sufrir fracturas como resultado de las caídas o colisiones.
De acuerdo con el estudio, los futbolistas que llevan jugando más de diez años experimentan un crecimiento irregular de los huesos de la tibia o el talón. Esto es lo que se conoce como “pie de futbolista”, una deformación causada por los zapatos con suelas y hormas demasiado flexibles.
Proteger, sujetar, estabilizar, absorber
Si una zapatilla es demasiado rígida, dificulta el movimiento. Si es demasiado flexible, incrementa el riesgo de lesiones y esguinces. Un buen calzado deportivo debe cumplir cuatro requisitos:
En primer lugar, debe proporcionar protección contra factores externos: resistir los impactos del balón o de otro jugador, defender de la irregularidad del terreno y mantener el pie caliente y seco, incluso con lluvia y frío intenso.
Debe dar sujeción al pie, y en especial a la articulación del tobillo para evitar esguinces, hinchazón y otros problemas que pueden incluso afectar a la rodilla.
También debe proporcionar una buena estabilidad al jugador, de modo que no resbale en suelo mojado o no tropiece en superficies demasiado secas.
Finalmente, debe amortiguar los golpes, especialmente los que sufren los jugadores de voleibol y baloncesto que continuamente están saltando.
Pies secos
Para evitar molestias menores, pero dolorosas, como ampollas, grietas o “pie de atleta” (infección por hongos), el calzado debe permitir la evaporación del sudor y evitar que penetre la humedad exterior. El material ideal es el cuero, que puede haber sido impermeabilizado para evitar que se empape en cuanto llueva.

1. ¿Qué expone el autor en este texto?
a) Que la calidad de muchas zapatillas deportivas ha mejorado mucho.
b) Que es mejor no jugar al fútbol si eres menor de 12 años.
c) Que los jóvenes sufren cada vez más lesiones debido a su baja forma física.
d) Que es muy importante para los deportistas jóvenes calzar unas buenas zapatillas deportivas.
2. Según el artículo, ¿por qué no deberían ser demasiado rígidas las zapatillas deportivas? (Contesta en unas cinco líneas).
3. En el artículo se afirma que “un buen calzado deportivo debe cumplir cuatro requisitos.” ¿Cuáles son esos requisitos? (Contesta en unas cinco líneas).

(Fuente: OCDE / INEE,  Estímulos PISA liberados de comprensión lectora. Aplicación como recurso didáctico en la ESO, Madrid, 2013).

EJERCICIO 3: El comportamiento de los animales

Lee el texto siguiente y realiza los ejercicios que figuran a continuación.

Comportamiento innato y comportamiento aprendido
Observando el comportamiento de los animales es fácil advertir cómo presentan, desde su nacimiento, algunos comportamiento típicos que no derivan de ninguna experiencia, que llevan a cabo instintivamente: en cambio, otros comportamientos son fruto de la experiencia y son aprendidos en el curso de la vida.
Los primeros, llamados comportamientos innatos o instintivos, son parte de un bagaje hereditario que lleva a los animales de una especie determinada a responder, con acciones bien precisas e inmutables, a ciertas situaciones,  como ante la vista del enemigo, la necesidad de nutrirse, la llamada de sus descendientes, etc.
Son comportamientos innatos el del pollito recién nacido, cuando pica; el de los patos pequeños, que siguen a su madre en el agua; el de la araña,  al construir su tela; el de la ardilla, que la incita a almacenar provisiones para el invierno; el de los hijos de cualquier mamífero, cuando beben la leche de su madre; el de cualquier pájaro, al fabricar su propio nido; el de las golondrinas, al emigrar a la llegada del otoño, etc.
En cambio, el comportamiento que pone en práctica cualquier animal, fruto de la experiencia pasada, y que deriva, por tanto, de su capacidad de aprender, es conocido como comportamiento aprendido, o aprendizaje.
Este comportamiento, que no se hereda de los progenitores, es particularmente evidente en los vertebrados, y todavía más en el caso de los primates, en los cuales las capacidades de recordar una experiencia, de “almacenarla” y de reutilizarla en el momento oportuno, están más desarrolladas.
(Texto libremente elaborado a partir de G. Flaccavento-N. Romano, Sciencie. Il mondo dei viventi, Milán, Fabbri, 1997. Traducción propia).

 1. Completa la siguiente descripción sobre la información contenida en el texto:
El texto tiene como tema el ................................ de los animales.  Está dividido en cinco párrafos.
En el primer párrafo se introduce la distinción entre comportamientos ........................... . Y ............................. .
El segundo párrafo se ocupa en particular de los ........................ ...................., y los define.
El tercero presenta ejemplos de …………………
El cuarto párrafo se ocupa en particular de los …………….
Y el quinto ……………………

2. ¿Qué titulo, entre los cuatro que te proponemos, darías al texto? (Elige, y, cuando los demás hayan también elegido, comenta tu elección con el profesor y tus compañeros):
a) El comportamiento de los animales.
b) Comportamientos innatos.
c) También los animales aprenden.
d) Comportamiento innato y comportamiento aprendido.
3. ¿Qué función crees que tiene el primer párrafo?
4. Cuál de los siguientes tipos de texto te parece que podría ser elaborado de forma similar al que acabas de leer? (Nota: puede ser correcta más de una respuesta).
a) Una redacción sobre el desarrollo de una excursión del colegio.
b) Las instrucciones de uso de cualquier aparato electrónico.
c) El catálogo de los diversos tipos de automóviles producidos por una marca.
d) La crónica de un partido de fútbol.
e) Una conferencia sobre las diversas consecuencias de la contaminación ambiental.
6. Si tuvieses que estudiar el contenido del texto anterior, te sería útil recordar algunos conceptos, algunas palabras clave. Haz dos listas, una para aquellas palabras referidas a los comportamientos innatos, y la otra para los comportamientos aprendidos. (Si tuvieras el texto impreso, podrías hacerlo subrayando con dos colores distintos).
7. Los conceptos y palabras clave que has señalado en el ejercicio anterior pueden ser planteados de forma todavía más esquemática.  Completa los espacios en blanco de la tabla siguiente, de forma que contrasten los conceptos y palabras clave que has seleccionado. 
Comportamiento

Aprendido
Instinto
Aprendizaje
Desde el nacimiento


Recordar una experiencia (memoria)

(Acciones nuevas y modificables)





(Ejercicio adaptado al español de Esperti per l’insegnamento dell’italiano / Ufficio dell’insegnamento medio de la República y Cantón del Tesino (Suiza), Il testo espositivo. Una proposta di percorso didattico. Octubre 2005.  Reproducido con permiso de los propietarios de los derechos.)

martes, 22 de mayo de 2018

martes, 20 de marzo de 2018

Prácticas del Lenguaje

LA CAPA   de DINO BUZZATI

Al cabo de una interminable espera, cuando la esperanza comenzaba ya a morir, Giovanni regresó a casa. Todavía no habían dado las dos, su madre estaba quitando la mesa, era un día gris de marzo y volaban las cornejas.
Apareció de improviso en el umbral y su madre gritó: «¡Ah, bendito seas!», corriendo a abrazarlo. También Anna y Pietro, sus dos hermanitos mucho más pequeños, se pusieron a gritar de alegría. Había llegado el momento esperado durante meses y meses, tan a menudo entrevisto en los dulces ensueños del alba, que debía traer la felicidad.
Él apenas dijo nada, teniendo ya suficiente trabajo con reprimir el llanto. Había dejado en seguida el pesado sable encima de una silla, en la cabeza llevaba aún el gorro de pelo. «Deja que te vea», decía entre lágrimas la madre retirándose un poco hacia atrás, «déjame ver lo guapo que estás. Pero qué pálido estás…»
Estaba realmente algo pálido, y como consumido. Se quitó el gorro, avanzó hasta la mitad de la habitación, se sentó. Qué cansado, qué cansado, incluso sonreír parecía que le costase.
—Pero quítate la capa, criatura —dijo la madre, y lo miraba como un prodigio, hasta el punto de sentirse amedrentada; qué alto, qué guapo, qué apuesto se había vuelto (si bien un poco en exceso pálido)—. Quítate la capa, tráela acá, ¿no notas el calor?
Él hizo un brusco movimiento de defensa, instintivo, apretando contra sí la capa, quizá por temor a que se la arrebataran.
—No, no, deja —respondió, evasivo—, mejor no, es igual, dentro de poco me tengo que ir…
—¿Irte? ¿Vuelves después de dos años y te quieres ir tan pronto? —dijo ella desolada al ver de pronto que volvía a empezar, después de tanta alegría, la eterna pena de las madres—. ¿Tanta prisa tienes? ¿Y no vas a comer nada?
—Ya he comido, madre —respondió el muchacho con una sonrisa amable, y miraba en torno, saboreando las amadas sombras—. Hemos parado en una hostería a unos kilómetros de aquí…
—Ah, ¿no has venido solo? ¿Y quién iba contigo? ¿Un compañero de regimiento? ¿El hijo de Mena, quizá?
—No, no, uno que me encontré por el camino. Está ahí afuera, esperando.
—¿Está esperando fuera? ¿Y por qué no lo has invitado a entrar? ¿Lo has dejado en medio del camino?
Se llegó a la ventana y más allá del huerto, más allá del cancel de madera, alcanzó a ver en el camino a una persona que caminaba arriba y abajo con lentitud; estaba embozada por entero y daba sensación de negro. Nació entonces en su ánimo, incomprensible, en medio de los torbellinos de la inmensa alegría, una pena misteriosa y aguda.
—Mejor no —respondió él, resuelto—. Para él sería una molestia, es un tipo raro.
—¿Y un vaso de vino? Un vaso de vino se lo podemos llevar, ¿no?
—Mejor no, madre. Es un tipo extravagante y es capaz de ponerse furioso.
—¿Pues quién es? ¿Por qué se te ha juntado? ¿Qué quiere de ti?
—Bien no lo conozco —dijo él lentamente y muy serio—. Lo encontré por el camino. Ha venido conmigo, eso es todo.
Parecía preferir hablar de otra cosa, parecía avergonzarse. Y la madre, para no contrariarlo, cambió inmediatamente de tema, pero ya se extinguía de su rostro amable la luz del principio.
—Escucha —dijo—, ¿te imaginas a Marietta cuando sepa que has vuelto? ¿Te imaginas qué saltos de alegría? ¿Es por ella por lo que tienes prisa por irte?
Él se limitó a sonreír, siempre con aquella expresión de aquel que querría estar contento pero no puede por algún secreto pesar.
La madre no alcanzaba a comprender: ¿por qué se estaba ahí sentado, como triste, igual que el lejano día de la partida? Ahora estaba de vuelta, con una vida nueva por delante, una infinidad de días disponibles sin cuidados, con innumerables noches hermosas, un rosario inagotable que se perdía más allá de las montañas, en la inmensidad de los años futuros. Se acabaron las noches de angustia, cuando en el horizonte brotaban resplandores de fuego y se podía pensar que también él estaba allí en medio, tendido inmóvil en tierra, con el pecho atravesado, entre los restos sangrientos. Por fin había vuelto, mayor, más guapo, y qué alegría para Marietta. Dentro de poco llegaría la primavera, se casarían en la iglesia un domingo por la mañana entre flores y repicar de campanas. ¿Por qué, entonces, estaba apagado y distraído, por qué no reía, por qué no contaba sus batallas? ¿Y la capa? ¿Por qué se la ceñía, tanto, con el calor que hacía en la casa? ¿Acaso porque el uniforme, debajo, estaba roto y embarrado? Pero con su madre, ¿cómo podía avergonzarse delante de su madre? He aquí que, cuando las penas parecían haber acabado, nacía de pronto una nueva inquietud.
Con el dulce rostro ligeramente ceñudo, lo miraba con fijeza y preocupación, atenta a no contrariarlo, a captar con rapidez todos sus deseos. ¿O acaso estaba enfermo? ¿O simplemente agotado a causa de los muchos trabajos? ¿Por qué no hablaba, por qué ni siquiera la miraba? Realmente el hijo no la miraba, parecía más bien evitar que sus miradas se encontraran, como si temiera algo. Y, mientras tanto, los dos hermanos pequeños lo contemplaban mudos, con una extraña vergüenza.
—Giovanni —murmuró ella sin poder contenerse más—. ¡Por fin estás aquí! ¡Por fin estás aquí! Espera un momento que te haga el café.
Corrió a la cocina. Y Giovanni se quedó con sus hermanos mucho más pequeños que él. Si se hubieran encontrado por la calle, ni siquiera se habrían reconocido, tal había sido el cambio en el espacio de dos años. Ahora se miraban recíprocamente en silencio, sin saber qué decirse, pero sonriéndose los tres de cuando en cuando, obedeciendo casi a un viejo pacto no olvidado.
Ya estaba de vuelta la madre y con ella el café humeante con un buen pedazo de pastel. Vació la taza de un trago, masticó el pastel con esfuerzo. «¿Qué pasa? ¿Ya no te gusta? ¡Antes te volvía loco!», habría querido decirle la madre, pero calló para no importunarlo.
—Giovanni —le propuso en cambio—, ¿y tu cuarto? ¿no quieres verlo? La cama es nueva, ¿sabes? He hecho encalar las paredes, hay una lámpara nueva, ven a verlo… pero ¿y la capa? ¿No te la quitas? ¿No tienes calor?
El soldado no le respondió, sino que se levantó de la silla y se encaminó a la estancia vecina. Sus gestos tenían una especie de pesada lentitud, como si no tuviera veinte años. La madre se adelantó corriendo para abrir los postigos (pero entró solamente una luz gris, carente de cualquier alegría).
—Está precioso —dijo él con débil entusiasmo cuando estuvo en el umbral, a la vista de los muebles nuevos, de los visillos inmaculados, de las paredes blancas, todos ellos nuevos y limpios. Pero, al inclinarse la madre para arreglar la colcha de la cama, también flamante, posó él la mirada en sus frágiles hombros, una mirada de inefable tristeza que nadie, además, podía ver. Anna y Pietro, de hecho, estaban detrás de él, las caritas radiantes, esperando una gran escena de regocijo y sorpresa.
Sin embargo, nada. «Muy bonito. Gracias, sabes, madre», repitió, y eso fue todo. Movía los ojos con inquietud, como quien desea concluir un coloquio penoso. Pero sobre todo miraba de cuando en cuando con evidente preocupación, a través de la ventana, el cancel de madera verde detrás del cual una figura andaba arriba y abajo lentamente.
—¿Te gusta, Giovanni? ¿Te gusta? —preguntó ella, impaciente por verlo feliz. «¡Oh, sí, está precioso!» respondió el hijo (pero ¿por qué se empeñaba en no quitarse la capa?) y continuaba sonriendo con muchísimo esfuerzo.
—Giovanni —le suplicó—. ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa, Giovanni? Tú me ocultas algo, ¿por qué no me lo quieres decir?
Él se mordió los labios, parecía que tuviese algo atravesado en la garganta.
—Madre —respondió, pasado un instante, con voz opaca—, madre, ahora me tengo que ir.
—¿Que te tienes que ir? Pero vuelves en seguida, ¿no? Vas donde Marietta, ¿a que sí? Dime la verdad, ¿vas donde Marietta? —y trataba de bromear, aun sintiendo pena.
—No lo sé, madre —respondió él, siempre con aquel tono contenido y amargo; entre tanto, se encaminaba a la puerta y había recogido ya el gorro de pelo—, no lo sé, pero ahora me tengo que ir, ése está ahí esperándome.
—¿Pero vuelves luego?, ¿vuelves? Dentro de dos horas aquí, ¿verdad? Haré que vengan también el tío Giulio y la tía, figúrate qué alegría para ellos también, intenta llegar un poco antes de que comamos…
—Madre —repitió el hijo como si la conjurase a no decir nada más, a callar por caridad, a no aumentar la pena—. Ahora me tengo que ir, ahí está ése esperándome, ya ha tenido demasiada paciencia.— Y la miró fijamente…
Se acercó a la puerta, sus hermanos pequeños, todavía divertidos, se apretaron contra él y Pietro levantó una punta de la capa para saber cómo estaba vestido su hermano por debajo.
—¡Pietro! ¡Pietro! Estate quieto, ¿qué haces?, ¡déjalo en paz, Pietro! —gritó la madre temiendo que Giovanni se enfadase.
—¡No, no! —exclamó el soldado, advirtiendo el gesto del muchacho. Pero ya era tarde. Los dos faldones de paño azul se habían abierto un instante.
—¡Oh, Giovanni, vida mía!, ¿qué te han hecho? —tartamudeó la madre hundiendo el rostro entre las manos—. Giovanni, ¡esto es sangre!
—Tengo que irme, madre —repitió él por segunda vez con desesperada firmeza—. Ya lo he hecho esperar bastante. Hasta luego Anna, hasta luego Pietro, adiós madre.
Estaba ya en la puerta. Salió como llevado por el viento. Atravesó el huerto casi a la carrera, abrió el cancel, dos caballos partieron al galope bajo el cielo gris, no hacia el pueblo, no, sino a través de los prados, hacia el norte, en dirección a las montañas. Galopaban, galopaban.
Entonces la madre por fin comprendió; un vacío inmenso que nunca los siglos habrían bastado a colmar se abrió en su corazón. Comprendió la historia de la capa, la tristeza del hijo y sobre todo quién era el misterioso individuo que paseaba arriba y abajo por el camino esperando, quién era aquel siniestro personaje tan paciente. Tan misericordioso y paciente como para acompañar a Giovanni a su vieja casa (antes de llevárselo para siempre), a fin de que pudiera saludar a su madre; de esperar tantos minutos detrás del cancel, de pie, en medio del polvo, él, señor del mundo, como un pordiosero hambriento.